El género y el machismo

Ayer la RAE fue trending topic en Twitter por su informe “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”. Por supuesto, le llovieron críticas por todos lados porque son todos unos machistas, porque hay muy pocas mujeres académicas, porque su diccionario no vale para nada…

Antes que nada, me gustaría recordar que la función de la RAE no es fastidiar a la gente (y a las mujeres en particular) sino recoger las palabras que utilizan la mayoría de los hispanohablantes y por eso no aparece “flama” (sinónimo de “¡estupendo!”), ni “cani”, ni “choni”, ni “burraco”. La lengua necesita de una evolución y por eso creo que forzar a millones de hispanohablantes a decir “me dirijo a todos y todas las presentes”, “voy a tomarme algo con mis amigos y amigas” o “voy a darle de comer a los perros y a la perra” (porque los demás animales también tienen sus derechos, oye) es tan inútil y artificial como pretender que todo el mundo quiera estudiar esperanto.

No hay que ser impacientes. Las palabras “jueza”,  “abogada” o “arquitecta” están bastante implantadas en nuestro vocabulario, la “perita” no tanto (a pesar de ser correcta) y dentro de poco quizás hablemos de “soldada” como femenino de “soldado”, pero tiempo al tiempo.

A mí lo que me parece una chorrada titánica es utilizar el “todos y todas”, el “madres y padres”, el “alumnos y alumnas”, el “amigos y amigas” y así hasta el infinito. Que sí, que yo no digo que el hecho de que el género no marcado sea el masculino no tenga un origen “machista”, pero eso no debe ser un motivo para cambiar la forma de hablar y de escribir de todos. Si nos ponemos a cambiar, ¿por qué no utilizar la nueva palabra “amigues” o “alumnes”? o también podemos hacerlo con la “u”. Lo que pasa es que con la “e” suena a catalán chapurreado y con la “u” a me-invento-el-latín (con la “i” no lo quiero ni pensar).

Confieso que a mí lo de “claridad y concisión” que me enseñaron en bachillerato me caló hondo y por eso si puedo decir “blo” en vez de “bla y blo” lo prefiero. La economía en el lenguaje es algo necesario, al menos para mí. Imaginaos una novela escrita así…¡menudo tostón!

Reto a todos los que os quejáis de este supuesto “machismo” a utilizar el “-os y –as” en vuestro día a día, a ver qué pasa.

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