¡PELIGRO ESTAFADORES!

No sé si alguna vez os han intentado estafar. A mí sí. Unas cuantas veces, pero solo lo han logrado una vez y espero que no se repita.

Ocurrió hace algo más de un año. Volví de mi Erasmus en Londres con la carrera acabada y muchas ganas de trabajar como traductora, así que me di de alta en varias páginas tipo TranslatorsCafé, Translationdirectory, infojobs, etc.

Total, que un día veo que tengo un correo de un tal Simon Csaba diciendo que había visto mi perfil en TranslatorsCafé, que le había resultado interesante y que le gustaría hacerme una prueba porque su empresa tenía mucho trabajo y bastante urgente. Me pidió la última versión de mi CV y mis tarifas. Yo se las di y él me regateó diciendo que el volumen de palabras era bastante elevado y que no iba a pagarme más de 0,05 EUR la palabra, así que yo acepté. Hice la prueba, el tío me dijo que iba a enviarla a un colega para que la revisase y que ya se pondría en contacto conmigo.

Al cabo de una semana me manda un mensaje preguntándome si sigo interesada. Le digo que sí y me manda un acuerdo de confidencialidad para que lo firme antes de enviarme el texto que debía traducir, me pregunta por mi cuenta PayPal y me dice que me pagará unos 5 días después de que le envíe la traducción. Tuve la ¿mala? suerte de que al día siguiente me envió una prueba otra empresa así que esa semana me pegué una buena panzá de traducir.

Le mandé la traducción al Simoncito, una traducción bastante variadita de FOREX, textos institucionales, inmobiliarios, jurídicos…en fin, un popurrí.

Los días pasaron y el Simon de las narices no ingresó el dinero (unos 400 EUR) y ni contestó a los mensajes.

Cómo evitar esto:

Evitar este mal trago es tan fácil como hacer una búsqueda en internet. Yo busqué Simon Csaba en Google y me aparecieron muchas entradas como para desechar a un posible cliente así por las buenas. Buscando en uno de los muchos correos que me envió venía la dirección de su “empresa” Sizabici y al buscar su nombre y la empresa los resultados fueron muy claros. Ni en mil años recibiría mi dinero.

En la página ProZ hay una sección llamada Blue Board utilísima. En ella aparecen muuuuchos nombres de empresas y clientes y una puntuación del 1 al 5 que le otorgan los traductores en función de si volverían a trabajar con ellos o no. Si no eres miembro “de pago” no puedes ver los comentarios que se han hecho, pero sí su puntuación. De todos modos en ProZ te dejan pagar con “browniz” que son unos puntos que te dan por colaborar en la página (por ejemplo, si preguntas por la traducción de una expresión, te dan una buena solución y la metes en el glosario de ProZ).

Así que ahora, cada vez que me llega un correo de un posible cliente, lo primero que hago es una búsqueda en Internet y en el Blue Board.

Seguramente no esté diciendo nada nuevo y muchos de vosotros penséis que es evidente, pero si puedo ayudar a una persona a que no pierda el tiempo traduciendo para un estafador, habrá merecido la pena este artículo.

Este tipo de estafadores no son peligrosos después de todo. Bueno, pierdes tu tiempo y la confianza, pero hay estafadores algo más peligrosos de los que hablaré más adelante. Menos mal que, normalmente, con una búsqueda en Internet se disipan todas las dudas.

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