Caso real: malentendidos

Cuando tenía unos 12 años me enfadé muchísimo con mi tío por preguntarme por la salud de mi padre. Yo estaba con mi hermano pequeño esperando el autobús y él me preguntó por qué no estaba mi padre con nosotros. Mi tío es médico y esto fue lo que ocurrió (más o menos):

– Hola, Ana. ¿Qué hacéis aquí los dos solos?

– Nada, que mi padre está malo y hemos venido sin él.

– Vaya, hombre. ¿Y qué le pasa?

– Nada, solo que está malo.

– Pero ¿tiene gripe?

– Yo qué sé.

– ¿Y fiebre?

– Sí, eso sí.

– ¿Y tose?

– A veces.

– ¿Y esputa?

– ¿Quéééé?

– Que si esputa.

No comprendí el significado de la conversación hasta varios años después y no sé si llegué a chivarme a mi padre. Espero que no.

Grandes decepciones del DRAE: bizarro no es lo que tú crees

Terribles noticias. Según el DRAE y el María Moliner, “bizarro” no significa nada parecido a extravagante o excéntrico 😦 .

Muchos de nosotros (yo incluida hasta hace algo menos de un año) creemos que algo o alguien “bizarro” es raro, fuera de lo común o extravagante.

En mi caso, lo achaco al francés porque empecé a estudiarlo con 5 años y “bizarre” es una palabra que se utiliza bastante, así que nunca me planteé que en español significase otra cosa (¡mal hecho!).

bizarre frances

Aunque en inglés significa lo mismo, no tengo recuerdo de haberla utilizado nunca.

bizarre merriam

Sin embargo, y por muy chuli que sea la palabra, en español significa algo totalmente diferente (!) por lo que es un falso amigo como una casa.

bizarro drae

Según Wikipedia (fuente algo dudosa en algunos casos), “bizarro” puede referirse a aquellas obras de arte que no pueden catalogarse en ninguna de las escuelas o estilos tradicionales.

Arte bizarro de Dennis Ziliotto

Arte bizarro de Dennis Ziliotto

Creedme, esto me duele tanto como a vosotros porque “bizarro” es una palabra “bizarra” algo extravagante y mola, pero lo que no puede ser, no puede ser. Yo también prefiero decir que Falete, Jesús Quintero o Mario Vaquerizo son BIZARROS y no RAROS, así que esto vuelve a ser otra gran decepción, claro que la culpa es mía por no haber buscado la palabra en el diccionario.

La buena noticia es que “mamarracho” sí que tiene la acepción de “extravagante”, aunque no aparece “mamarracha” y es una pena que una no pueda decir tranquilamente y con toda la corrección del mundo “¿Que esa mujer es estilosa? ¡Esa lo que es es una mamarracha!”.

¡Feliz viernes!

Grandes decepciones del DRAE: estar jamona no es guay

Pues no. Estar jamona no es nada guay.

Yo siempre había pensado que una mujer jamona era una mujer voluptuosa, con chicha, con carne donde agarrar. Una Scarlett Johansson, una Marilyn Monroe, una Beyoncé, una Christina Hendricks, una Kate Winslet…Pues qué va, oye.

 

jamona.

(De jamón).

 1. adj. coloq. Dicho de una mujer: Que ha pasado de la juventud, especialmente cuando es gruesa. U. m. c. s.

2. f. P. Rico. solterona.

3. f. ant. Galardón, gratificación o regalo consistente principalmente en perniles u otros comestibles.

Justo ayer le dije a mi madre que estaba “jamona”, espero que entienda “jamona” como lo entiendo yo. También espero que las extranjeras que vienen a España no busquen “jamona” en el DRAE porque eso podría suponer el fin de una historia de amor. Y, por supuesto, espero que los amos de la RAE investiguen si “jamona=maciza” se dice en suficientes sitios como para introducirlo en el DRAE y si no se creen lo que digo, que busquen “jamona” en Google Imágenes.

Image

 

El género y el machismo

Ayer la RAE fue trending topic en Twitter por su informe “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”. Por supuesto, le llovieron críticas por todos lados porque son todos unos machistas, porque hay muy pocas mujeres académicas, porque su diccionario no vale para nada…

Antes que nada, me gustaría recordar que la función de la RAE no es fastidiar a la gente (y a las mujeres en particular) sino recoger las palabras que utilizan la mayoría de los hispanohablantes y por eso no aparece “flama” (sinónimo de “¡estupendo!”), ni “cani”, ni “choni”, ni “burraco”. La lengua necesita de una evolución y por eso creo que forzar a millones de hispanohablantes a decir “me dirijo a todos y todas las presentes”, “voy a tomarme algo con mis amigos y amigas” o “voy a darle de comer a los perros y a la perra” (porque los demás animales también tienen sus derechos, oye) es tan inútil y artificial como pretender que todo el mundo quiera estudiar esperanto.

No hay que ser impacientes. Las palabras “jueza”,  “abogada” o “arquitecta” están bastante implantadas en nuestro vocabulario, la “perita” no tanto (a pesar de ser correcta) y dentro de poco quizás hablemos de “soldada” como femenino de “soldado”, pero tiempo al tiempo.

A mí lo que me parece una chorrada titánica es utilizar el “todos y todas”, el “madres y padres”, el “alumnos y alumnas”, el “amigos y amigas” y así hasta el infinito. Que sí, que yo no digo que el hecho de que el género no marcado sea el masculino no tenga un origen “machista”, pero eso no debe ser un motivo para cambiar la forma de hablar y de escribir de todos. Si nos ponemos a cambiar, ¿por qué no utilizar la nueva palabra “amigues” o “alumnes”? o también podemos hacerlo con la “u”. Lo que pasa es que con la “e” suena a catalán chapurreado y con la “u” a me-invento-el-latín (con la “i” no lo quiero ni pensar).

Confieso que a mí lo de “claridad y concisión” que me enseñaron en bachillerato me caló hondo y por eso si puedo decir “blo” en vez de “bla y blo” lo prefiero. La economía en el lenguaje es algo necesario, al menos para mí. Imaginaos una novela escrita así…¡menudo tostón!

Reto a todos los que os quejáis de este supuesto “machismo” a utilizar el “-os y –as” en vuestro día a día, a ver qué pasa.