¡Rebisa el testo!

Durante los últimos 12 meses he tenido que revisar muchas traducciones. El contenido era sencillo (descripciones de hoteles) y creo que ese fue el motivo por el que me encontré con un montón de errores de ortografía, estilo y contenido. Por supuesto, ver un error de vez en cuando no me supone ningún problema porque todos somos humanos, pero tuve que corregir nombres de hoteles mal escritos, construcciones gramaticales inventadas y errores ortográficos como para hacer que a una le sangrasen los ojos.


En esta empresa trabajábamos con Google Translator Toolkit que, claro, la mayoría de las veces que proponía traducciones nuevas eran muy graciosas y como era el único compi con el que tenía contacto, tenía que reírle las gracias. El problema es que a mucha gente las propuestas del GTT no debían parecerle tan disparatadas porque las dejaban tal cual, ¡ale! Que sí, que la frase se podía entender medianamente pero no parecía escrita por un nativo.
Bueno, vale ya de criticar. He escrito este artículo para hablar de la importancia de revisar y de hacer las cosas lo mejor posible. A mí me llevó unas semanas encontrar mi “técnica de revisión” y probablemente cada uno deba encontrar su propio método, pero aquí dejo la receta por si a alguien le sirve:
Ingredientes:
– Microsoft Word o un primo hermano que marque los errores ortográficos
– Folios
– Boli de color vistoso
– Rotulador de otro color
– Té o café (opcional)

● Si te lo puedes permitir deja pasar un tiempo entre la traducción y la revisión.
● Copia el texto en Word y corrige los errores ortográficos si los hay.
● Imprime el texto. Lo de imprimir siempre es un poco polémico porque gastas papel y los árboles mueren, pero sinceramente, creo que así la vista “descansa” un poco y es más difícil que se te pasen cosas por alto. Para ahorrar papel imprime a doble cara y utiliza papel reciclado. Esto no sé si es manía o no, pero creo que se revisa mejor si se cambia el interlineado a 1,5 (para que ocupe menos el texto se pueden poner los márgenes estrechos).
● En este caso particular de traducir descripciones de hoteles encontré muchos sinónimos para el concepto “tiene” (dispone de, cuenta con, está provisto, está equipado con…), pero debía tener cuidado con no poner “dispone de” 3 veces seguidas ¬¬. Para evitar esto, subrayaba los verbos (no tardaba más de 15 segundos por hotel) y los cambiaba estratégicamente para no poner el mismo verbo 2 veces seguidas. (Bueno, esto es una chorrada que depende del tipo de texto y de cada uno, pero yo ahorraba bastante tiempo revisando)
● Leer el texto una vez y marcar los errores y las dudas con el boli vistoso.
● Esperar un rato (o un día si tienes mucho tiempo).
● Leerlo una última vez y corregir los errores en el PC.
Como ya he dicho, la manera de traducir y revisar es algo muy personal y depende en gran medida del tipo de texto que se debe traducir y del tiempo del que se dispone. Eso sí, pa hacer un churro no hagas na.


¡Hasta otra!

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14 comentarios en “¡Rebisa el testo!

  1. ¡Cuántas veces no habré descubierto errores en mis propias traducciones sólo con no haber tocado el texto durante un día! A mucha gente le parecerá una tontería. De hecho, en los primeros años de la carrera me parecía algo totalmente innecesario, pero este último año (3º) estoy viendo que NO.Antes solía hacerlas los últimos días. Ahora hago por lo menos una primera versión el mismo día que me la mandan. Al siguiente corrijo los errores más graves que haya podido tener, y el día antes es cuando le doy un último vistazo (y SIEMPRE encuentro alguna tontería).
    Aun así, me copio y comparto todos estos consejos para revisar, que bien pueden valer para una traducción propia que para una ajena. ¡Muchas gracias por escribirlos! 😀

    • Es verdad que a veces uno piensa que si “traduce bien” no hace falta revisar, pero cada día me doy más cuenta yo también de lo importante que es. Me alegro de que tú también lo tengas en cuenta porque, al menos en mi caso, son errores muy chorra que hacen hasta gracia 😀

  2. Cuánta razón a todo. Por aquí habéis mencionado, sobre todo, errores “tontos” (tomáoslos muy entre comillas, que por muy tontos que sean, más vale sacarlos de ahí), como los ortotipográficos, o tonterías varias que se nos cuelan debido al cansancio. Pero muchas veces, esos intrusos que entorpecen el texto resultan ser mucho más dañinos que eso. A mí me pasó con un documento de un banco, me dieron a revisar una traducción inversa que había hecho alguien (ES-EN), y las cantidades numéricas no coincidian ninguna… y hablaban de millones de euros, eso puede llevar muchos problemas.

    Por otra parte, también me gustaría destacar algo que has dicho: la importancia de imprimir el texto y subrayar con diferentes colores, etc. Esto último es relativo, habrá gente a la que le vaya mejor y otra a la que no. En mi caso particular nunca me han sido útiles los subrayadores porque me marean más, pero vamos, que eso soy yo. Sin embargo, lo de imprimirlo sí que me parece muy importante (siempre en la medida de lo que se pueda, si la traducción es de 100 págs puede ser un engorro). La vista descansa mucho más si no está fijada en una pantalla, y con un lápiz a mano podemos ir relacionando frases, sintagmas y cosas varias, con flechas etc.

    Lo dejo ya, que cada vez escribo comentarios más quilométricos.

    ¡Un saludo!

    • Hola Laura!
      Gracias por pasarte por aquí. Es verdad que el contenido es muy importante, pero también es verdad que cuando veo un error ortográfico (sobre todo si es de los gordos) es como si el texto perdiese toda su credibilidad de golpe. Así que tienes razón, entorpecen el texto y hacen muuucho daño!

      Un saludo!

      • ¡Exactamente!

        Eso me pasa a mí con la publicidad, por ejemplo. Me he encontrado folletos que a lo mejor tienen una falta de ortografía y ya solo por eso me echan un poco hacia atrás. Que sé que tampoco tiene por qué significar que haya menos calidad o algo así, pero es algo inconsciente ya, siempre me dan peor impresión que no un anuncio sin faltas, aunque solo sea una. Más que nada porque veo que no le han dado mucha importancia a la revisión, cuando es otra etapa más del proceso de traducción que deberíamos tener en cuenta. Incluso los textos más “facilitos y rápidos”, como algunos los llaman, necesitan estar bien revisados para que no se den casos como éstos. Parecerá una tontería, pero por cada letra o mayúscula mal puesta pueden estar perdiendo un cliente.

      • Jaja, pues sí y más a los tiquismiquis como nosotros. Recuerdo hace unos años que me dieron un flyer/folleto/cualquiercosaparecida para pasar la nochevieja en una discoteca bastante grandecita y habían escrito “weLLcome to B3”, si solo había que buscar “bienvenido” en el diccionario y copiarlo bien!! Me indigné un montón, jeje

  3. Has mencionado una cosa que aunque es importantísima, a menudo nos la pasamos por el puente del arzobispo: esperar entre traducción y corrección. Parece una perogrullada, pero es increíble cómo nos podemos llegar a mimetizar con el texto tras unas horas frente a él… Ante eso, una pausita, un cafelico…y de nuevo al ataque. Lástima que los plazos no siempre lo permitan…
    ¡Un saludo!

    • Pues sí, es una pena que muchas veces no nos lo podamos permitir pero es verdad que cuando dejas pasar un ratito haciendo otra actividad que no sea darle vueltas a la traducción y vuelves a ella, hay veces q te encuentras cada perlita…jeje
      ¡hasta la próxima!

  4. Ay, ¿cuántas veces tendremos que soltar el rollo y soltárnoslo a nosotros? Gracias, de nuevo, por el repaso. Comparto para que llegue a más gente.

    Lo mismo lo he pasado por alto pero no has nombrado los dobles espacios (y, a veces, hasta triples he visto), algo que veo muchísimo y se arregla de forma tan simple como usar la herramienta de “Buscar y reemplazar” en el Word.

    • Esta cabeza mia…y mira que lo hago siempre! La verdad es que el “Buscar y reemplazar” del Word es muy útil. Yo también lo utilizo para los “fallos recurrentes”; tengo una pequeña lista de palabras que a veces escribo mal y siempre me quedo más tranquila cuando compruebo que está todo ok.
      Gracias por comentar, que así se le da algo de vidilla a esto 🙂

  5. ¡Importantísimo revisar!

    Ya no solo el aspecto normativo, el estilístico también es muy importante. Otro tipo de faltas importantes para revisar son las “letras comidas”. Es importante fijarse bien porque el cerebro a veces te “hace verlo correctamente” y no te das cuenta de la falta ortográfica.

    Procurar que al resto no le sangren “los hogos” es importante. La lectura ha de ser agradable a la par que idiomática.

    ¡Un abrazo!

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